NOTICIA.
Logra esquivar la caída del consumo con una bajada anual de precios del 8 por ciento en un surtido de 700 referencias
La cadena de supermercados especializada en congelados La Sirena ha decidido atacar de frente la caída del gasto. Mientras pone en marcha un plan aperturista que contempla un crecimiento de entre 15 y 20 establecimientos anuales entre Madrid y Cataluña, la compañía, propiedad del fondo de capital riesgo 3i, ya piensa en nuevos proyectos.
Como explican a este periódico su presidente ejecutivo, Martín Ricoy, y su director general, Francesc Casabella, la intención de La Sirena es llevar sus establecimientos fuera de las fronteras nacionales. La primera parada de esta aventura será Portugal, donde esperan aterrizar una vez completen su desarrollo en Madrid (cuentan ahora con 50 tiendas). "Podemos internacionalizar nuestra marca en Portugal sin grandes cambios.", asegura Martín.
Para su director general todavía queda mucho por hacer en España. "Estamos lejos de la mitad de las tiendas que pueden caber en Madrid. La idea es replicar la estrategia implantada en Cataluña, donde contamos con más de 160 establecimientos", matiza Casabella.
Con una previsión de facturación para este año de 177 millones (en 2009 fue de 168 millones) y una inversión récord anual de 7,5 millones, La Sirena ha preferido atacar la caída del consumo en España con una bajada generalizada de sus precios. En concreto, ha acometido una bajada del 8 por ciento. "La intención del grupo es seguir con esta tendencia los próximos años para llegar a la cesta más barata", explica Casabella.
No obstante, el grupo confiesa que en los últimos años es más complicado contener el alza de los precios de las materias primas. Sin embargo, mucho han cambiado las cosas en La Sirena desde que 3i se hiciera con el control en 2005. La compañía ha logrado ahora bajar los precios de sus alquileres y ha conseguido mejorar sus márgenes y cuenta con la ventaja de tener sus marcas y su propia red de distribución.
Amplía productos
Otro de los elementos de los que presume la nueva gestión es de la incorporación de nuevos productos, como los Donuts congelados, gracias a un reciente acuerdo de distribución con la firma Panrico para todas sus tiendas.
Sumario: La cadena de origen catalán firma un acuerdo de distribución con Panrico para todas sus tiendas en España
ANÁLISIS.
La Sirena planea abrir sus puertas fuera de las fronteras nacionales. Su objetivo para llevar a cabo este plan es Portugal. Pero esto no significa que no siga ampliando negocio dentro de España, ya que seguirá abriendo establecimientos sobretodo en Madrid. Además de esto, su estrategia corporativa ha sido bajar los precios hasta un 8% frente a la caída del consumo por parte de los consumidores. Así lo que va a lograr va a ser que los consumidores no se vayan y podrá solventar esa caída del consumo. Al igual, la estrategia de tener su propia marca de productos y una red propia de distribución, le va a ayudar a hacer frente a esa caída de ventas ya que no tiene que contratar los servicios de otras empresas para ello.
Ahora, voy a usar la teoría de la oferta para explicar la anterior noticia. El modelo establece que en un mercado libre como el de los congelados, la cantidad de productos ofrecidos y la cantidad de productos demandados depende del precio de mercado. La ley de la oferta indica que la oferta es proporcional al precio; cuanto más alto sea el precio del producto, más productos se ofrecerán. Sin embargo la ley de la demanda es inversamente proporcional al precio; cuanto más alto sea el precio del producto, menos productos se demandarán.
Entonces ya podemos decir que la empresa catalana al bajar los precios lo que espera es que sus clientes sigan comprando. Y si encima gracias a esa bajada de precios consigue hacerse con más clientes, la empresa incluso ganará más beneficios que si no hubiera decidido disminuir esos precios.
Por otro lado, la noticia nos dice que la empresa quiere exportar sus productos primeramente a Portugal. Para la empresa, a corto plazo va a ser una inversión, ya que tiene que abrir tiendas allí y darse a conocer, lo que económicamente va a ser duro. Pero a largo plazo, cuando allí sea conocida y a la gente le guste la empresa, va a obtener beneficios sumados a los de España, y por consiguiente la empresa crecerá y se hará más rica (esto contando que les salga todo bien). Para el país nacional, esta decisión es bastante positiva, sobretodo a la hora de obtener datos del PIB (Producto interior bruto). Éste mide el bienestar material de la sociedad. Para un país estos datos de exportación e importación serán positivos cuando las exportaciones superan las importaciones.
En resumidas, creo que tanto la decisión de bajar precios como la de exportar son bastante positivas tanto para la empresa como para el país, como ya hemos visto.
Ahora, voy a usar la teoría de la oferta para explicar la anterior noticia. El modelo establece que en un mercado libre como el de los congelados, la cantidad de productos ofrecidos y la cantidad de productos demandados depende del precio de mercado. La ley de la oferta indica que la oferta es proporcional al precio; cuanto más alto sea el precio del producto, más productos se ofrecerán. Sin embargo la ley de la demanda es inversamente proporcional al precio; cuanto más alto sea el precio del producto, menos productos se demandarán.
Entonces ya podemos decir que la empresa catalana al bajar los precios lo que espera es que sus clientes sigan comprando. Y si encima gracias a esa bajada de precios consigue hacerse con más clientes, la empresa incluso ganará más beneficios que si no hubiera decidido disminuir esos precios.
Por otro lado, la noticia nos dice que la empresa quiere exportar sus productos primeramente a Portugal. Para la empresa, a corto plazo va a ser una inversión, ya que tiene que abrir tiendas allí y darse a conocer, lo que económicamente va a ser duro. Pero a largo plazo, cuando allí sea conocida y a la gente le guste la empresa, va a obtener beneficios sumados a los de España, y por consiguiente la empresa crecerá y se hará más rica (esto contando que les salga todo bien). Para el país nacional, esta decisión es bastante positiva, sobretodo a la hora de obtener datos del PIB (Producto interior bruto). Éste mide el bienestar material de la sociedad. Para un país estos datos de exportación e importación serán positivos cuando las exportaciones superan las importaciones.
En resumidas, creo que tanto la decisión de bajar precios como la de exportar son bastante positivas tanto para la empresa como para el país, como ya hemos visto.
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